Ayer tuve cita con el endocrino (nada, que por lo visto tengo las hormonas muy alteradas... pero para eso no hacía falta pasar ningún examen médico; ya lo sabía yo)
La historia es muy larga, así que resumiré y me libro de ser tachada de despistada por ir a recoger unos resultados de unas pruebas que nunca me hice. So, no había resultados...
13:00h.
Estoy en la puerta de la consulta del hospital. Dos señoritas enfermeras charlan acaloradamente - creo que sobre Gran Hermano- Yo, como me he despertado tan de buen humor y estoy contenta, les dejo que se despachen con gusto. Entiendo que en los hospitales hay que ser educada; que bastantes penas pasan ya... Por fin se despegan y con una gran sonrisa me acerco a la enfermera (bastante bajita y regordeta) y amablemente le digo que tenía cita.
Ella, mira por debajo de sus gafas : "No, no tengo a nadie citado con tu nombre" Amablemente y sin perder la sonrisa (porque ya me sospechaba yo que había confundido el centro de salud) le ruego que revise el listado pues había llamado recientemente para confirmar. Ella, sin sonrisa me suelta: "No, no tengo a nadie citado con ese nombre, ¿no será en o-b-e-s-i-d-a-d m-ó-r-b-i-d-a?"
PEEEEEEERRRRR-DDDDDDDOOOOOO-NNNNNNNAAAAA???!!!!!
Y ENCIMA ME MIRAS DE ARRIBA A ABAJO??!!!!
no more sonrisas y ganas de hacerle el arakiri. Me imaginé volando por encima de ella y tirándome a lo presincach sobre su cabeza
Qué mala es la envidia.
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